"Lugar de ensueño que le haría renacer la fe a Lucifer si lo visitara"
Douglas Botero Boshell, 1967.
"Lugar de ensueño que le haría renacer la fe a Lucifer si lo visitara"
Douglas Botero Boshell, 1967.
Esta página es una expresión de admiración y orgullo por el pueblo, la tierra y la cultura nariñense. No implica necesariamente manifiesto de pleno seguimiento por alguna doctrina en particular.
El Santuario de Nuestra Señora de Las Lajas, es un lugar que evoca la piedra de la Europa gótica medieval, pero que desafió las entrañas de los Andes gracias a la tenacidad de hombres que se enfrentaron al abismo en épocas más modernas, aunque con los limitados recursos de la comarca de aquel entonces. Su escenario está conformado por tres componentes:
El primero y más importante es la Virgen de Las Lajas, ya que en torno a esta se desarrollan y conjugan todos los elementos que dan como resultado el lugar tal y como lo conocemos hoy en día. Es el centro del movimiento de los visitantes, de la fe de los peregrinos, de todas las obras y actividades que se llevan a cabo para mejorar el Santuario.
El segundo componente es la basílica. Una obra que es el resultado de más de 250 años de transformación, del esfuerzo permanente del hombre para acercarse a Dios mediante la expresión arquitectónica de su sensibilidad ante la benevolencia divina.
De unas características muy particulares, el poblado se inició como un asentamiento de pocas casas construidas a menos de 30 años luego del hallazgo de la imagen. Hoy en día alberga unos 4.000 habitantes.